Con cuatro décadas de operación, Agropalma, el mayor productor de aceite de palma sostenible en las Américas, es uno de los principales ejemplos globales de estímulo al desarrollo socioeconómico. Presente en las ciudades de Tailandia y Belém, en el Estado de Pará, y en Limeira, en el interior de São Paulo, Agropalma tiene más de cinco mil empleados y se espera que produzca en 2022 aproximadamente 180.000 toneladas de aceite de palma, una materia prima esencial para diversas industrias, especialmente alimentos y cosméticos.  

La empresa cuenta con 64.000 hectáreas de reserva forestal que forman parte de sus tierras, que corresponde al 60% de su superficie total de 107.000 hectáreas. Beny Fiterman, presidente de Agropalma, destaca la incesante búsqueda de crecimiento calificado de la empresa: la meta establecida en 2020 era expandir la producción en un 50% hasta el 2025, manteniendo el cumplimiento de todos los requisitos nacionales e internacionales relacionados con la sostenibilidad. 

«El crecimiento sostenible de la producción es la base de nuestra planificación, comenzando con las haciendas, el cultivo de palma, esencialmente. Hemos proporcionado una política de deforestación cero desde 2002 y toda nuestra producción de aceite está certificada por RSPO (Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible), con un 100% de trazabilidad en todas las etapas de nuestra cadena», detalla el gestor. 

(Beny Fiterman, presidente de Agropalma) 

 

El aumento de la productividad se basa en la adopción de las mejores prácticas y tecnologías de cultivo, como el uso de drones para el monitoreo de la siembra y etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia) con el fin de optimizar la logística de cosecha y entrega de los frutos a las Plantas de Extracción. «Trabajamos con la mejora continua de los procesos de calidad y el aumento de las tasas de extracción en las Plantas, incluyendo la eficiencia operativa y energética», agrega el ejecutivo.  

La empresa trabaja desde 2010 en un programa de clonación, seleccionando las mejores variedades de palma para la producción de las propias plántulas, lo que además generará una mayor productividad a medio y largo plazo. Otro frente de actuación es el proyecto de compostaje, desarrollado a partir del concepto de bioeconomía circular, utilizando los subproductos de la extracción de aceite de palma en la transformación en abono orgánico de alta calidad. 

Además de preservar su reserva forestal, Agropalma inició el año pasado, en alianza con Biofílica Ambipar, otro proyecto ambiental estratégico, que permitirá, a partir de 2023, la venta de créditos de carbono, ya que la empresa es negativa en emisiones. Este trabajo evidencia el compromiso constante de Agropalma con la preservación de biomas y reservas.  

La relación con las comunidades también está en el corazón de la estrategia de sostenibilidad de Agropalma. La compañía es pionera en el programa de agricultura familiar con palma, a través del cual se ha asociado con más de 200 familias. Así, la compañía ofrece formación, apoyo y garantiza la compra de toda la producción de estos agricultores, todos certificados por la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO). 

 

Fuente: LIDE – Anuario ASG